Por: Michel Collado Toro-cámara y redacción

El pasado fin de semana fue uno de combatividad, movilización y resistencia en Puerto Rico ante la inminente imposición de una Junta de Control Fiscal por el gobierno de los Estados Unidos a la isla.

Una jornada de lucha comenzó el lunes de esta semana con una reunión amplia de movilización y el miércoles con una pancartada en preparativos para las manifestaciones de protesta. En la mañana del viernes 19 de agosto, se realizó una manifestación de protesta en el Hotel Sheraton del Centro de Convenciones. Allí se llevaba a cabo el “Puerto Rico Investment Summit”, (http://www.prinvestmentsummit.com/) convención de empresarios locales y extranjeros que pondera los beneficios que les ofrece a estos inversionistas las leyes 20, 22, 273 y 399 de exención contributiva.

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El “Puerto Rico Investment Summit” se enmarca en una serie de eventos que han gestionado la clase pudiente de la isla y sus socios en el extranjero, para organizarse ante la imposición del Proyecto Promesa. El Proyecto Promesa se espera que se aplique como medida correctiva del Gobierno de los Estados Unidos ante la quiebra del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, por una deuda de más de 72 mil millones de dólares. Parte de esa deuda se debe a casas de inversión que operan con fondos buitre de hasta un 785% de interés.

Las personas manifestantes llegaron temprano en la mañana al 2ndo piso del Hotel Sheraton, al área de registro en donde bloquearon con pancartas y consignas las tres puertas principales de entrada al evento. Esta acción movilizó la seguridad del Hotel, quienes dirigieron a las personas invitadas por otro lado por donde también había puertas de entrada y estaban ubicadas las mesas de recepción. La manifestación entonces también se movilizó a esa área y bloqueó todas las filas para el registro. Esta acción creo una crisis entre quienes organizaban el evento y la seguridad del hotel, quienes tuvieron que buscar diversas maneras para entrar a sus invitados a la convención, ya que constantemente las entradas eran bloqueadas por manifestantes. Las filas de las personas asistentes no avanzaban y en el interior del evento se observaron muchos asientos vacíos a eso de las 10am. La manifestación de protesta tuvo una duración de dos horas y se retiró exitosa, bajo la consigna: ¡Ni pa’ buitres, ni corruptos, Puerto Rico es nuestro y punto!

IMG_0306Los trabajos de agitación política continuaron con varias actividades de repartición de boletines y promoción hacia la manifestación del 31 de agosto. Militantes y activistas estuvieron el sábado 20 de agosto, repartiendo boletines en diversos puntos de la isla en horas del día y en la noche visitaron dos Walmarts para hablar con la gente y repartir boletines al interior del lugar. Walmart es uno de los auspiciadores del “1st Promesa Conference”, actividad que la resistencia pretende paralizar.

El domingo 21, una veintena de activistas visitaron el Residencial Publico Manuel A Pérez en Rio Piedras, el segundo complejo de vivienda pública más grande de la isla. Esta visita se llevó a cabo como estrategia de impacto comunitario en donde se conversó y repartieron miles de boletines informativos a las personas residentes.

IMG_0280Estas actividades son parte de una jornada de lucha que la resistencia en la isla lleva a cabo ante el crítico panorama que esta Junta de Control Fiscal implica para alguna gente en Puerto Rico.  Un grupo de activistas ha convocado a la Jornada “Se Acabaron las Promesas”. Esta jornada de lucha propone detener el “1st Promesa Conference”, que se llevará a cabo el 31 de agosto de 2016 en el Hotel Condado de San Juan. Estas actividades de protesta y agitación popular son parte de una serie de esfuerzos que buscan paralizar este evento, en el cual los inversionistas planifican identificar cómodamente como sacar provecho al eliminar derechos, empobrecer más aún a la gente pobre y vender el país en precios de baratija en aras de generar mayores riquezas. Las acciones de protesta serán la respuesta combativa de la clase trabajadora de la isla ante la realidad atropellante en la cual el colonialismo y su sistema capitalista nos impone.

¿Qué implicaciones tendría esta Junta de Control Fiscal en Puerto Rico?

La Junta estaría compuesta por 7 personas escogidas por el gobierno federal yanqui. Solo una de estas personas deberá tener residencia o negocio en la isla. Desde allí se asignará el presupuesto del país y se tomarán decisiones sobre asuntos determinantes. Bajo esta junta el gobernador de P.R. tendrá voz, pero no voto y desde allí establecerán sus prioridades, lo que puede implicar:

  • eliminar leyes que protegen recursos naturales para venderlos al mejor postor,
  • hacer ilegal el derecho a los paros y huelga en el sector público del país,
  • eliminar otras leyes que tengan vigencia o hayan sido aprobadas en la isla,
  • reducir personal,
  • eliminar plazas laborales,
  • rechazar el pago de horas extras
  • reducir el salario minino federal a $4.25 a personas menores de 25 años.