Por @myeveryday

Julián López, Colombia

Hoy, ya ayer, 4 de mayo de 2016 en el Centro Cultural de la Cooperación en Buenos Aires se dió apertura a Comunes, encuentro internacional de economías colaborativas y cultura libre, la primera actividad tenía como nombre “El futuro de la colaboración”, ahora siendo las 1:38 de la mañana 2 horas después de la apertura  mi cabeza está como el interior de un horno de panadería italiana, mis ideas claras pero difusas en el cavernet excesivo del coctel y en los encuentros y desencuentros con Neal Gorenflo (EE.UU), Lala Deheinzelin (BR), Dana Giesecke (AL) y Oscar Batista (VE).  

comunes-2Sobre aquel futuro deseado, queda mucho que decir, durante la conferencia los espectadores nos relacionamos con 4 puntos de vista,  cada uno infinitamente abismal del otro. Por ejemplo muy particular algunas percepciones de la Alemana Dana Giesecke y  la organización Future Perfect, quienes  desde una corriente futurista crearon una narración lineal en la que otorgan al público un contexto desde este presente inmediato hasta el 2050. Algunos de los ejes del FUTURZWEI tiene que ver con lo que ha pasado y entender cómo podemos mejorarlo. Siendo la frase: “No todo era malo en el capitalismo” la punta del iceberg que detonó una particular narración en la que se presentaron ideas relevantes sobre las soluciones de nuestro principales problemas como sociedad. Para concluir mencionó algunas ideas que me llamaron la atención de la intervención de Dana: “En el futuro tendremos Amigos en vez de seguidores, regresaremos a las tecnologías análogas y el internet no tendrá la función que tiene ahora”, “Crearemos sociedades mucho más resilentes, tendremos que prepararnos para un futuro cada vez peor”, “ Nos prepararemos para la producción local de economías orientadas al bien común y sin crecimiento exponencial”.

Luego fue el turno de Juan Carlos Junio, director del Centro Cultural de la cooperación en Argentina, donde mencionó los orígenes del CCC y la historia de los bancos cooperativos en Argentina: “El movimiento de cooperativismo de crédito tiene un enfoque de participación social en donde le demostramos al estado y la sociedad que las cooperativas organizadas pueden ser mucho más fuertes que las multinacionales”.

Tanto la brasileña Lala Deheinzelin como  el norteamericano Neal Gorenflo sorprendieron al público con sus interesantes intervenciones, Lala, precursora de la economía 4D, Flujonomista, futurista y experta en economía creativa dio un emotivo discurso sobre la confianza, hablo de un futuro próximo en donde tendremos indicadores de flujo y múltiples monedas para relacionarnos con lo que hay disponible, lo que necesitamos y lo que no estamos utilizando.

Neal abrió un horizonte positivo para entender algunos ejemplos de éxito de ciudades que le están apostando a la economía creativa como una base de su desarrollo, Gorenflo expone Sharing City Seoul, una iniciativa de la que fue asesor para el gobierno Koreano en el proyecto: Co-ops w/e – halling, un proyecto de economía cooperativa en donde se impide la entrada de Uber a ese país, configurando así un sistema de taxis locales, articulado y distribuido socialmente.

El horizonte o futuro de la economía colaborativa sigue siendo utópico pero a su vez algo que nos permite avanzar en la configuración de este concepto. Podemos ponernos los lentes de la flujonomista preferida de Brasil o simplemente tratar de entender la economía desde el modelo de las 4 dimensiones: Creativa, Compartida, Colaborativa, Multimoneda. Podemos analizar las políticas públicas de ciudades como Seoul a la vez que nos introducimos en un relato de la Alemána Dana Giesecke y todo su contexto histórico de las razones por las cuales estamos donde estamos. Podemos analizar la figura de las cooperativas argentinas desde su enfoque de democracia y eficiencia o no. El asunto es que en este encuentro se respira un aire de libertad que se contrasta en la incómoda pregunta de si seguir creciendo o parar nuestro Big-Bang exponencial de sálvese quien pueda.