Dos Carolinas interpelan al Paraguay 

Por Mirtha Moragas 

Cinthia Carolina Escobar tenía 30 años y tres hijos. Su cuerpo fue encontrado descuartizado la semana pasada. El posible autor, su pareja.  Carolina Marín tenía 14 años y vivía en casa de un ex militar y una docente, en situación de trata con fines de explotación laboral (que en el caso de niñas, niños y adolescentes, en Paraguay  se denomina comúnmente “criadazgo”). Murió la semana pasada por los golpes propinados por su “tutor”.

FEMINICIDIO. Cinthia Carolina fue encontrada el 26 de enero desmembrada y decapitada en unas bolsas en Villa Hayes. Todo apunta a que el responsable podría ser su pareja. La familia de ella manifestó que desde el momento en que dejaron de tener noticias de ella, sintieron temor de que algo le pudiera haber pasado.photo_2016-02-01_10-01-16

En Paraguay, de acuerdo a los datos proporcionados por el Ministerio de la Mujer, en el periodo comprendido entre 2010 y 2015, 359 mujeres han sido asesinadas por sus parejas, es decir, casi 72 por año. Asimismo, sólo en el año 2015, el mencionado Ministerio recibió 11.237 llamadas de pedido de auxilio de mujeres de todo el país, víctimas de diversas formas de violencia.

La violencia contra las mujeres todavía está naturalizada y justificada en una sociedad machista, donde las instituciones no responden adecuadamente, en muchos casos por las actitudes de las y los operadores de justicia, lo que disuade a las mujeres a denunciar los hechos.  Si a esto sumamos la naturalización de la violencia en la sociedad, la que no suele escandalizarse hasta que las mujeres mueren, tenemos un panorama desolador.

CRIADAZGO. El criadazgo, es una práctica todavía muy extendida en Paraguay y consiste en la incorporación de un niño o niña a una familia, en muchos casos desde muy pequeños, bajo la figura del amparo. Realizan actividades domésticas a cambio de techo, comida, ropa, y en algunos casos educación, sin recibir remuneración alguna en dinero.  De acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares y utilizando diversos criterios se ha estimado que existen “46.993 niños, niñas y adolescentes  en situación de criadazgo, lo que representa el 2,5 % del total de niños del país” (Save the Children, 2014). Estas prácticas constituyen trata de personas con fines de explotación laboral.

Carolina Marín vivía en Vaquería (departamento de Caaguazú) con una familia compuesta por un ex militar y una docente. Llegó a los 3 años, en carácter de “criada”. Las docentes de la escuela a la que asistía señalaron que ella trabajaba en la casa de la familia, que faltaba frecuentemente a clases y que en muchas ocasiones llegaba con rastros de golpes. El 20 de enero pasado Carolina falleció a causa de una golpiza que le propinó su “tutor”.

"Protesta realizada el día viernes en Paraguay"

“Protesta realizada el día viernes en Paraguay”

El caso de Carolina puso sobre el tapete esta práctica muy extendida y legitimada socialmente, por el cual con la excusa de “ofrecer una oportunidad mejor a un niño o niña de escasos recursos”, muchas familias les someten a verdaderos regímenes de esclavitud y violencia, sin que el Estado realmente tome cartas en el asunto.

Luego de la muerte de Carolina, la comunidad de Vaquería exige justicia y se realizarán manifestaciones en 6 ciudades del país, exigiendo a las autoridades erradicar de una vez por todas el criadazgo en Paraguay.

Ambos casos muestran las caras más extremas de la violencia que sufren mujeres, niñas, niños y adolescentes ante la inacción del Estado y la indiferencia de la sociedad. Las movilizaciones y la reacción ciudadana buscan salir de ese inmovilismo, para que nunca más tengamos que lamentar muertes como estas.