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Foto: Arecia

Por Gustavo a Zanella, Periódico Andén, para Faccion

El sábado 10 y el domingo 11 de octubre se realizó el 4º Foro de La Asociación de Revistas Culturales e independientes de Argentina (AReCIA). Representantes de publicaciones de 10 provincias argentinas se encontraron para dar cuenta ante sus pares de los conflictos que la comunicación autogestionada sufre en todo el país.

Casi como una analogía de lo que ocurre en el sector la feria del día sábado, pensada como una jornada para interactuar con los lectores, se vio opacada por una lluvia inclemente que obligó a suspender las actividades de todo el día. Sin embargo, los editores de más de 50 revistas del país no se amilanaron. Acostumbrados a tiempos duros, a la inclemencia del mercado, a las tormentas del fisco y a las mareas de las corporaciones resistieron y reincidieron el domingo, juntándose, compartiendo, mostrándose a sí mismos lo que mejor saben hacer: comunicar, a pesar de todo, los temas que les preocupan a los miles y miles de lectores que sostienen sus proyectos.

Fue un domingo largo. La crisis del sector es una crisis provocada por las corporaciones que atentan contra el ecosistema comunicacional de la Argentina y nombrar a los actores y a las estrategias posibles ante ellos lleva tiempo. Claudia Acuña, editora de Mu y dos veces presidenta de AReCIA es una vaqueana experimentada en las pampas de la edición independiente; fue ella quien enumeró ante los socios todas las luchas y frentes de batalla que durante el 2015 libró la asociación. No reveló secretos ante las decenas de editores reunidos en la Cooperativa La Vaca, todos ellos conocen a sus enemigos, saben lo que es estar indefensos ante los abusos de las grandes editoriales que, en crisis comercial, buscan destruir todo lo que les hace frente. Los enemigos -en todo el país- tienen nombre: Clarín y La Nación, Televisa y el Grupo Olmos, el sistema de distribución en capital federal y las provincias (conformada por representantes y recorridos mafiosos y corruptos que operan como testaferros de las grandes empresas periodísticas). El Estado, que en su neutralidad beneficia a los poderosos, oficia de convidado de piedra para los miles de trabajadores en todo el territorio nacional que viven de estas revistas, que paran la olla de sus hijos y que mantienen vivo el sueño de una comunicación honesta y sin segundas intenciones.

Acuña sí reveló un hecho inquietante: 12 revistas dejaron de salir durante el 2014 debido al aumento en los costos de papel e impresión. Estas se suman a las otras decenas que desde el 2008 salieron de circulación debido a la presión corporativa sobre la cadena de producción y comercialización.

 

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Foto: Arecia

El conflicto suma a un actor más: el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas. Aliado de batallas y de espanto, los canillitas tienen los mismos enemigos que las revistas culturales, padecen los mismos abusos y las mismas arbitrariedades que degradaran a su sector y pauperizan sus condiciones laborales. Ellos mismos lo explicaron el domingo, describieron cómo se les saca el dinero, cómo pierden en independencia, cómo ven reducir las bocas de expendio en favor de un sistema de distribución absolutamente controlado por las mafias y sus testaferros.

Pero no hubo llantos. Canillitas y Revistas Culturales acordaron líneas de acción conjunta hacia el futuro. De cara a sí mismas, las revistas y sus editores fortalecieron su sector con hechos concretos y firmes: se oficializó la existencia del NODO NOA en el que confluyen revistas de Tucumán, Jujuy, Catamarca, Salta y San Luis. También se sentaron las bases para un próximo NODO Santa Fé. El resto de los NODOS (La Plata, Buenos Aires y Mendoza) se comprometieron a seguir fortaleciendo los vínculos internos entre sus integrantes que, en su diversidad, muchas veces tienen conflictos pero que se saben compañeros en los mismos trances.

 

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Foto: Arecia

Otro hito fue la renovación de la comisión directiva de la Asociación. Una serie de gestos políticos marcan con su impronta el sentido que esta comisión le dará a los pasos a seguir: La mitad de sus integrantes son mujeres. Casi la totalidad de sus integrantes son menores de 40 años. Por primera vez hay representantes del norte y centro del país.

Estas elecciones no fueron gratuitas. La búsqueda de un presidente joven, Nahuel Lag, 29 años, editor de la Revista NaN, se da por la necesidad de demostrarle al sector que las nuevas generaciones de editores tienen la capacidad y los saberes necesarios para moverse en los nuevos escenarios de convergencia y que esto puede hacerse con calidad y profesionalismo. La presencia femenina es casi ociosa explicarla: en un año signado por la marcha #niunamenos el rol fundamental de la mujer en las tomas de decisión de la edición independiente debe ser visibilizado y promovido, reconociéndoles el lugar superlativo que han tenido desde la fundación misma del sector, mucho antes aun de que AReCIA se constituyera como colectivo. La opción federal tiene el mismo tenor. Los NODOS de la asociación han dado batallas y han conseguido en sus territorios aglutinar fuerzas de un modo que desde la capital federal muchas veces ha sido cuesta arriba. La posibilidad de aprender de ellos y sus mecanismos de gestión abre la puerta a una transferencia de saberes y experiencias que si bien se encontraba presente, se perdía en la vorágine cotidiana.

La Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina tuvo su 4º Foro. Fue distinto, fue ripioso, fue grave por los temas que se trataron y por los escenarios que avizora; pero fue un foro feliz, en el que los hacedores de cultura de toda la Argentina se reunieron para el abrazo y se reconocieron como pares, donde las experiencias territoriales se pusieron sobre el tapete y la diversidad y las diferencias nutrieron todo lo que tienen en común: respeto por el trabajo honesto, necesidad de comunicar las realidades de su entorno, amor por sus revistas y sobre todo amor por sus lectores.