Aparente ambigüedad e inconsistencia se identifica en la actuación del gobierno mexicano en la conducción de la Segunda Conferencia Regional de Población y Desarrollo, por parte de organizaciones de sociedad civil que participan en el evento que se realiza entre el 6 y 9 de octubre en la ciudad de México D.F.

La presencia del Presidente Enrique Peña Nieto en el Acto Inaugural de la Segunda Conferencia Regional de Población y Desarrollo y su discurso en el que ratificó el compromiso de su gobierno con el Consenso de Montevideo han sido entendidas como importantes señales de la atención que el gobierno mexicano le da a las políticas de población para encarar el desafío del “desarrollo sostenible y pleno”.
A pesar de la explícita ratificación del Presidente Peña Nieto, la Presidenta de la Conferencia Regional, Patricia Chemor, Secretaria General del Consejo Nacional de Población (CONAPO) en representación del gobierno mexicano, rompiendo el protocolo y desconociendo los procedimientos de naciones unidas, planteó la posibilidad de que grupos conservadores y fundamentalistas que irrumpieron violentamente en la sala de sesiones de la Conferencia, tomaran la palabra.

Se trata de una contradicción de la postura del gobierno mexicano, que el Presidente Peña Nieto hubiera reconocido en la inauguración que “Al llevar a la práctica el Consenso de Montevideo, la región podrá seguir fortaleciendo sus políticas de población a fin de asegurar a cada individuo una vida plena y de mayores oportunidades. Este encuentro puede poner las semillas que orienten las políticas públicas en esta materia. No se advierten tiempos fáciles, dada la desaceleración de las economías, pero hay voluntad firme”, mientras que Chémor, quien preside la Conferencia, pretenda conceder la palabra a sectores que desacreditan a la CEPAL, desconocen el Consenso de Montevideo como el acuerdo intergubernamental más importante firmado hasta ahora en la región en materia de población y desarrollo, desconocen los derechos sexuales y derechos reproductivos , señaló la representante de la organización Flora Tristán del Perú.

Estas son señales de inconsistencia y ambigüedad en la postura del gobierno mexicano, ya que permitir que grupos que a través de medidas de presión y protesta pública, tomen la palabra, crearía un precedente negativo de las instancias formales de naciones unidas, de acuerdo a las declaraciones Rocío Rosero de la Red de Educación Popular entre Mujeres- REPEM, parte de las organizaciones de sociedad civil que se han dado cita en el evento para dar seguimiento a los compromisos de sus Estados.

Por su parte, el colectivo Vecinas Feministas, han valorado el compromiso asumido por el Presidente Enrique Peña Nieto, y demandan mayor consistencia en la conducción de la Segunda Conferencia Regional de Población y Desarrollo.