En medio de la lucha de poder en los medios de comunicación sobresale la precarización laboral y el vacimiento de empresas a manos de las patronales. Este es el presente que recorre la Poligráfica Del Plata propiedad de los empresarios del Grupo Veintitrés, Sergio Szpolski yMatías Garfunkel.

A continuación replicamos una denuncia que llegó a Facción para mostrar el estado actual de la imprenta gráfica en donde 60 familias esperan que se defina su futuro laboral:

Suciedad y desidia. Abandono e incertidumbre. Las imagenes del estado actual de Poligráfica Del Plata reflejan el final de una era. Una era en la que la lucha por el control de los medios de prensa se disfrazo de trabajo por la pluralidad de voces y terminó adoptando las mismas formas que el sistema que desfenestró. La concentración de poder en manos de empresarios kirchneristas (al menos eventualmente) refleja una vez mas, que poco importa a las autoridades el destino de los trabajadores más allá de los arreglos de turno.

La patronal que comandan los empresarios de medios oficialistas Szpolski-Garfunkel desde hace más de un año,  ha dejado a Poligrafica en el más absoluto abandono y ha decidido, en los últimos meses derivar varios trabajos de impresión a otros talleres, en particular a los talleres del grupo Olmos, conocido por su rabiosa política antisindical sostenida sobre la base de patotas y barrabravas. Sesenta familias quedaron en la calle y en una suerte de limbo legal: no hubo ofertas económicas para ninguno de ellos y tampoco se les da certeza sobre el destino de los bienes inmobiliarios y las instalaciones.  El Ministerio de Trabajo se niega a interceder y los sindicatos, tanto de periodistas como de grafica, prefieren seguir rindiendo pleitesía al poder actual.

Los antecedentes de Szpolski como vaciador serial, experto en hacer negocio de las quiebras, con antecedentes tan serios como el vaciamiento del Banco y su expulsión como tesorero de la Amia poco importaron al Gobierno a la hora de convertirlo en el principal beneficiario con la pauta publicitaria oficial, y el resultado es el perjuicio de la clase que dice defender: la de los trabajadores.

Tras años de expansión en medios de comunicación, imprentas y otros activos, el conglomerado se encuentra en retroceso. Por supuesto, no son los empresarios quienes lo sufren.

La crisis política del kirchnerismo y los problemas de su sucesión han golpeado al Grupo 23, que se trata de un conglomerado empresario cuya existencia sólo se explica por los cuantiosos fondos estatales que ha recibido en tanto no ha logrado (ni querido) hacer destacar sus productos. Son permanentes los rumores de más ventas de diarios, radios y canales de TV propiedad del grupo que pasarían a manos de su competencia. El vaciador serial se prepara para un cambio de gobierno que bien podría reubicarlo en cualquier rubro.

Los trabajadores de Poligráfica resolvieron enfrentar el vaciamiento patronal.

Para Roly Pugliese, delegado de Poligrafica, La continuidad de Poligráfica depende de que la empresa devuelva al taller el trabajo estructural, aquél que le da estabilidad en el tiempo. El sindicato gráfico, en cambio, fomenta la formación de una cooperativa, lo cual cerraría el “circulo” para el vaciador colocando las deudas y el sostenimiento de la empresa en la espalda de los trabajadores. Las perspectivas en ese caso serían las de una mayor precarización laboral y autoexplotación para levantar las deudas de la patronal.

Entre galpones fríos, sucios y desgastados, 60 familias esperan que se defina su futuro y que el final de la era no demuestre finalmente, que fue igual a todas.