A pocos días de haberse conocido el documento del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), con amplios argumentos jurídicos, que obligan al Estado Argentino a avanzar hacia la despenalización y legalización del aborto y que impulsara a Amnistía Internacional a poner a circular una carta abierta a la jefa de Estado intimando al debate legislativo sobre esta situación de violencia estructural hacia las mujeres, hoy vemos, una vez más, cómo este debate forma parte de pugnas políticas que desoyen las demandas históricas de un amplio sector de la sociedad.

Desde hace más de una década viene siendo bandera del movimiento de mujeres en Argentina la posibilidad de que las mujeres podamos decidir libremente sobre nuestros cuerpos, eso incluye la posibilidad de elegir no-maternar, cuestión que torna urgente un debate sobre la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

En ese sentido, celebramos el compromiso público asumido por el recientemente designado Ministro de Salud de la Nación Dr. Daniel Gollán que reafirmó la necesidad de “propiciar un debate maduro sobre el aborto con todos los sectores de la sociedad”. Gollán dijo que “en el país hay 500.000 abortos por año y es la principal causa de muerte materna” y que, por lo tanto, se debe “hacer un debate serio sin ponerse en los extremos ideológicos y religiosos”. El ministros insistió en que “desde el punto de vista del sanitarismo se tiene que hacer algo”.

No es la primera vez que un Ministro de Salud de la Argentina se pronuncia a favor de este debate. En el año 2005, el por entonces Ministro de Salud  Dr. González García Ginés, se había manifestado en apoyo a la despenalización del aborto. Inclusive, en aquel momento, se puso en marcha el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable que incluye la entrega de métodos anticonceptivos en distintas unidades sanitarias del país. Ginés sostenía que tras el “embarazo adolescente en las provincias más pobres se esconde gran parte de lo que es la mortalidad infantil y materna” y que “para lo único que sirve la penalización es para que las mujeres se asusten y lleguen tarde y mal, así que, en síntesis, lo que se hace con esta medida es aumentar la mortalidad materna”.

Es por eso que repudiamos la insistencia sistemática de aquellos sectores oficialistas que obstaculizan el debate sobre el aborto, evidenciando su propia inmadurez, ninguneando la capacidad y potencia de las mujeres en esta lucha, y de la ciudadanía toda que en ella se implica, con posturas como las expresadas por Aníbal Fernández, jefe de Gabinete de la Nación, que luego de las declaraciones del Ministro Gollán saliera a desmentir la voluntad política del oficialismo en torno a una discusión profunda sobre el tema, dejando en claro que las pujas e intereses se dirimen por fuera de los consensos populares y que la lucha, nuestra lucha, sigue siendo en las calles.

Una  y otra vez, exigimos:

 

[ Aborto legal, seguro y gratuito ]


[ Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto Legal para no morir ]